Llevo una temporada con exceso de sudamina. Entendiendo por sudamina algún tipo de sustancia que hace que últimamente todo ‘me la sude’.
No es que realmente hayan dejado de preocuparme las cosas de siempre pero sí es cierto que últimamente consigo relativizarlas y hacer que no me afecten tanto como de costumbre.
El hecho es que desde que tengo exceso de sudamina empiezo los días de otra manera, mucho mejor.
Espero que me dure porque no sabré cómo recuperarla si la pierdo.
Por otra parte, esto de la sudamina hace que al terminar el año sea capaz de echar la vista atrás y pensar más en lo bueno que me ha pasado que en lo malo:
Recordar que tuve dos relaciones. Fueron tan cortas como decepcionantes, sí, pero tuvieron momentos muy bonitos que hacía mucho tiempo que no tenía.
Y sí, CJ me rompió el corazón como nunca me lo habían roto pero recordaré 2005 como el año en el que me volví a enamorar.
Y puede que no haya tenido amor pero por lo menos (y esto debo agradecérselo a rollodemierda) he tenido sexo. Peor hubiera sido no haber tenido ni amor ni sexo.
