16.7.03

Llegó la hora de explotar

Tensión acumulada. Mucha tensión acumulada. Demasiada. Hoy era un día decisivo. Como esperaba, los nervios me han traicionado. Ya he llegado a un punto que no puedo más. Necesito un descanso.
Aquí frente al ordenador sólo se me ve el cogote así que aprovecho para soltar los lagrimones. Llevan ya unos cuantos días esperando, hoy ya no caben más y necesitaba soltarlos. Me gustaría estar sola en casa y poder llorar a gusto, tengo que desahogarme a escondidas. Ajo y agua, como todo ultimamente.
Mientras dejo fluir los lagrimones (simplemente caen, no tengo lloriqueo, ni es una llantina fuerte) leo el correo y navego. Lo que me faltaba. El remate. Una despedida. Rafa da por terminado su diario. Me alegro por él. Inicia una nueva vida y sé que le va a ir todo muy bien. Además la inicia con A. que de todo el abecedario que ha pasado por sus manos era la letra que mejor me caía. Desde aquí te deseo mucha suerte. Pero te echaré mucho de menos. Y me sigues debiendo las postales de Néstor ¡¡¡¡