23.3.07

Vida laboral II

Hace un año cambió mi vida laboral, ahora ha vuelto a cambiar. Bastante más.
En febrero nos trasladaron a un nuevo edificio y nos juntamos con otras dos empresas que, como la nuestra, serán absorbidas por el grupo al que pertenecemos.
Hace un año decía que habían puesto a mi lado a fanfatal y quierosertuamiguitadelalmaatodacosta. Ahora no es que los tenga cerca, es que nos han puesto de a cuatro, fanfatal a mi lado, el pasmao en frente y amiguitadelalma en diagonal.
Y el caso es que me gusta tener a fanfatal a mi lado, por primera vez tengo un compañero de trabajo y me lo paso bien con él, ahora el día de trabajo se me hace mucho más ameno (cuando tenía cerca a amiguita no había conversaciones, ella hablaba de su monotema y yo asentía). Ya sólo falta que deje de insistir en que tengamos un rollete para ser el compañero perfecto.
El problema es que amiguitadelalma está celosa y me monta numeritos como si fuera un novio celoso, me tiene un poco bastante hasta las narices entre los celos y la guerra fría que tiene contra él.
Por otra parte, otra cosa que ha ido a mejor ha sido la llegada de El Niño.
El Niño tiene 23 añitos, pero le da mil vueltas en cuestiones de madurez a compañeros que le sacan 12 años. Es un tío con la cabeza bien amueblada y que con 16 años se puso a trabajar para pagarse los caprichos en lugar de poner la mano y esperar a que papá suelte la paga.
Cuando entró causó cierta revolución porque es el típico guapo, rubito de ojos claros y muy pijín vistiendo. Todo lo contrario a lo que me gusta pero el caso es que según le he ido conociendo siento una rara atracción hacia él, que nunca se verá consumada porque además del consabido 'donde tengas la olla...' resulta que tiene novia.
El caso es que el otro día a fanfatal le entró un ataque de celos porque según él estuvimos tonteando y aunque creo que son paranoias suyas sí que es cierto que muchas veces ha hecho/dicho cosas que son muy ambiguas y me dan que pensar....
Pero lo importante de El Niño no es todo esto, lo importante es que él ha sido el que ha conseguido reunir a un grupito que aunque nos hemos llevado bien siempre nunca habíamos quedado para tomar algo al salir del curro.
El Niño se sorprendió de que no quedáramos y al final entre él y yo organizamos la primera quedada. De ahí poco a poco se fue formando el que ahora llamamos The breakfast club y ya quedamos prácticamente todas las semanas para tomar algo.
Yo siempre había sido muy escéptica con eso de quedar con la gente del curro pensando que es una manera de prolongar la jornada laboral pero el caso es que ahora me alegro de que hayan surgido nuestras reuniones.
Así que con todo esto, llevando ya 9 años en esta empresa de mierda con este sueldo de mierda (en febrero cobré mi primer sueldo de mileurista), al menos algo ha cambiado para mejor.