Pues al final mi ligón mañanero, más conocido como flequillero ha acabado consiguiendo que me temblaran las piernas cada vez que le veía aparecer.
Ya hemos quedado dos días y ha estado muy bien. Sin embargo, creo que tenemos muy pocas cosas en común, que somos como de dos mundos aparte y quizás eso pueda ser un problema así que tampoco tengo muchas expectativas de futuro con él. Y quizás sea mejor así, no tener expectativas para no llevarme ninguna hostia.
De momento me dejo llevar...
