16.10.05

Me llamo Seshat y soy afectodependiente

Lucía Etxebarria, en el Magazine de hoy:
Además, la necesidad de compañía a cualquier precio aboca a muchos a embarcarse con gente que no le conviene, porque el dependiente necesita tanto el afecto que se va con el primero que le hace caso (o casi) con tal de no sentirse solo.
Encajo bastante en la descripción. Siempre lo he sabido, y lo he reconocido. Pero jode leerlo. Y creo que tampoco hay solución para ello.