En agosto rollodemierda y yo fuimos a una sala de exposiciones donde un desconocido entabló conversación con nosotros y le preguntó si yo era su novia.
Él contestó que no.
En aquella época todavía no estaba definido lo que eramos. O por lo menos yo así lo sentía (su comportamiento era bastante contradictorio y cada día parecía una cosa diferente ) así que su respuesta rápida y precisa, sin dudar, me dolió. Estuve varios días dándole vueltas y vueltas.
Ayer volvimos a ir al mismo sitio y recordé la situación.
Ahora lo veo todo tan claro que me parece ridículo mi cometarros de entonces.
Y me imaginé lo que me reiría ahora si ante la misma pregunta él contestara que soy su novia. Mis risas se iban a oir bien lejos.
Hay refranes muy ciertos como ese de que el tiempo pone todo en su sitio.
