5.4.05

Sinceridad brutal

Creo que la sinceridad es una virtud sobrevalorada.
No quiero decir que esté a favor de la mentira.
Solo que la sinceridad es un arma de doble filo que hay que manejar con cuidado porque en ocasiones puede causar más mal que bien.
A veces nos sinceramos de manera egoista, pensando únicamente en expulsar esa verdad que nos está ahogando mientras lucha por salir. Y no nos damos cuenta que al hacerlo quizás hagamos un gran daño a quien recibe esa verdad.
A veces es mejor callar, aguantar hasta que la presión sea menor o que esa verdad salga a la luz por sí sola.