8.4.05

Las cinco del viernes

1) ¿En quién piensas cuando escribes un post? ¿hay alguna persona, cosa o situación que te inspire a escribir?
En mi caso mi blog es bastante egocéntrico, suelo pensar en mi misma, en mis sentimientos y mis situaciones.

2) ¿De qué tema definitivamente NO hablarías en tu blog?
Nunca digas nunca jamás. No me gusta decir nunca haré esto porque al final siempre acabo quedando como una bocazas.

3) ¿Qué es lo mejor y qué es lo peor de tener un blog para ti?
Lo mejor, vomitar todo lo malo, todo lo que me harta.
Lo peor, ¿es que hay algo malo?, no sé, el sentirme a veces demasiado expuesta y pensar que cualquier día alguien conocido me pueda encontrar.

4) Si un día despiertas y descubres que tu blog ha sido borrado de la red ¿cómo reaccionarías?
Joder, pues reaccionaría muy mal.
Supondría perder el registro de casi dos años y pico de harturas. A veces me releo y me sirve para reflexionar sobre lo que me ha pasado con la perspectiva que da el tiempo sobre las cosas.

5) ¿Hay personas a las que les ocultes la existencia de tu blog? ¿por qué lo haces?
Sí, a todas.
Porque si lo contara no me sentiría libre para escribir todo lo que me harta, me autocensuraría o, en el caso de escribirlo todo, me expondría a malentendidos y malos rollos.
Aquí se pueden escribir muchas cosas en un momento de calentón, que son cosas que nunca dirías a la persona que te las provoca porque son eso, ideas que te pasan por la cabeza en el momento del calentón, algo visceral. Pasado el calentón razonas y esos mismos sentimientos se pueden suavizar e incluso cambiar.
(También creo que se suavizan gracias a vomitarlas aquí, imagino que si no las soltara el calentón iría en aumento)