Al parecer el buen rollito que traje del puente sigue dentro de mi.
Además ayer tuve un buen día, que me hizo estar contenta con motivos:
* En el curro me han apuntado a un cursillo de dos días que me interesaba bastante (y que servirá para añadir un par de líneas a mi oxidado curriculum).
* Mi ex se ofreció para acompañarme a ver el Freak Show de Bunbury y como lo han prorrogado al sábado, conseguí entradas.
* De la que salía de comprar las entradas, un chico comenzó a seguirme para que que me hiciera socia de cierta asociación. A pesar de que le dije que no perdiera el tiempo conmigo, acabó entrando conmigo a las tiendas y dando por terminado su turno para invitarme a tomar algo. Me gustó el morro que le echó a la situación y me sorprendí a mi misma diciéndole que aceptaba la invitación. Al acabar me pidió el teléfono y me dijo que si tenía algún sentido que me llamara. Le contesté la verdad, que no lo sabía.
* Mi rollo de mierda, en vista de que paso de él (le contesté a su sms con mi ironía habitual) acabó llamándome por la tarde (oh milagro, eso de llamar es todo un acontecimiento).
Menudo gilipollas, que solo te hace caso cuando le tratas como una mierda. Quiere quedar mañana y le he dicho que no sé si podrá ser. No sé lo que haré, ya no es como antes que estaba como loca por quedar con él, así que según me de el punto le diré que sí o que no.
