Si algo estoy aprendiendo ultimamente es a, ya que que no consigo serlo, aparentar ser fría.
Cada nueva puñalada me produce un calentón con ganas de soltar sapos y culebras por la boca.
Ahora consigo esperar, aunque sea clavándome las uñas, y así poder decir las cosas calmada y en el momento adecuado.
Ni si quiera se merece saber los cabreos que me pillo. Seguro que encima, se sentía orgulloso. No le voy a dar ese placer.
Aunque arda por dentro, aparentaré ser la fría y distante reina del hielo.
