7.12.03

La vida es una mierda

Ayer volví a verle después de unos cuantos meses en los que además perdimos el contacto.
Como ya dije el 23 de julio, sabía que yo le gustaba. Pero no creía que tanto.
Ayer me dijo que me quería. Increíble. Debe estar loco. Se lo dije. No se puede querer a alguien a quien solo se ha visto 5 veces. Querer son palabras mayores, no me puedes decir eso. Vale, dijo, pues llámalo "hay algo" yo sé que cada vez que te he visto hay algo.
Él ya sabía que a mi no me gustaba. Y aún así me dijo que me quería. Me puse a llorar. Manda huevos, soy yo la que no le quiere y es él el que me tiene que consolar a mi. No pude más que decirle y repetirle que la vida es una mierda, que me gustaría, me encantaría escogerle a él. Pero que el querer no es un acto consciente ni razonable. Que yo no podía hacer nada. Lloré de rabia, de impotencia, de pena por él y de pena por mi.
Se me pasó la llorera pero es que al cabo de un rato volvió al ataque: Es que yo te quiero. Y yo otra vez a llorar. Es la segunda vez que alguien a quien aprecio mucho me dice algo así y lo que me pasa es que me da un terrible complejo de culpabilidad. Como si yo fuera una mala persona por no sentir lo mismo.
Le dije que en esta situación, con las cartas bocarriba sobre la mesa, qué debía hacer yo, que me dijera qué pretendía de mi. Si podíamos ser amigos o no. Si el que yo le coja la mano o le abrace como hasta ahora hacía le va a incomodar o hacer que piense algo que no es. Dijo que las cosas no tienen porqué cambiar.
Sin embargo, no creo que vaya a ser así.
Al final de la noche, en M., yo me sentía incómoda y él no hacía más que perseguirme y achucharme. Yo necesitaba aire, me daban ganas de salir a la calle sola, pero se que los demás no me iban a dejar, y él menos todavía. Y tampoco podía volver a casa, como era festivo mi autobús no salía hasta las 7 de la mañana.
Ya me setía una horrible persona. Pero peor fue cuando él trataba de acariciarme el cuello justo en el momento en el que pasó alguien que trabaja en M. y que me gusta. Me sentía fatal mirando a ese chico y tratando de esquivar a mi amigo.
Por otra parte, su amigo, después de mis lloreras vino a ver qué pasaba. Me dijo que no le gustaba vernos así. Me dijo que me había visto llorar y que él se había ido varias veces al servicio a llorar también. Que nunca en la vida le había visto así por alguien. Sé que él no lo hizo con mala intención, y que solo pretendía ayudar a su amigo, darme a entender que no soy solo un capricho. Pero quiero ser egoista, quiero ignorarlo todo, preferiría saber que no lloró, preferiría no saber que le importo tanto, preferiría no saber nada.
Y no lo puedo olvidar. Llevo todo el día asqueada repitiéndome mentalmente que "La vida es una mierda".
Y mientras escribía esto me ha mandado un SMS diciéndome que le gustaría volver a verme. ¿Qué puedo contestar a eso? Que me gustaría volver a verle pero fingiendo que no ha pasado nada, como si pudieramos borrar la noche de ayer? Que no quiero verle porque no he olvidado nada y no sé si vamos a ser capaces de ser amigos como habíamos sido hasta ayer?
No lo sé.
La vida es una mierda.