Ayer fui modelis, por segunda vez en mi vida, y es una experiencia muy divertida.
Hace unos años, viendo unas fotos de un amigo, le dije que se le daba muy bien y que porqué no se apuntaba a un curso de fotografía.
Me hizo caso, se apuntó a los cursos de la casa de la cultura. Luego hizo otro curso en una academia seria y este año está haciendo un master.
Espero que cuando sea un fotógrafo reconocido se acuerde de mi, que le descubrí y me dé, no sé... un 20% de sus ingresos :)
El caso es que ayer practicó con otra amiga y conmigo.
Yo me lo pasé pipa. La otra sesión que hicimos hace tiempo era de estilo natural y en blanco y negro. En cambio, la de ayer era más estilo sicodélico colorido así que era más divertido porque había que disfrazarse:
Me dió la alegría de pedirme que llevara mi vestido negro de loba de las bodas.
Pero a eso le añadió unas sandalias plateadas que "alquiló" en Zara.
Unas medias moradas.
Los ojos pintados de rosa y los labios más rosas todavía (un rosa estilo pantera rosa).
Y el toque sorpresa, una peluca negra, a lo Cleopatra, que dicen que me quedaba muy bien.
Pues hala, a hacer el tonto ante la cámara.
Y yo, que soy la tímida, resulta que ante la cámara soy la más echápalante, me lío a hacer el chorra y no me corto un pelo.
Dicen que los actores son grandes tímidos y que escapan de su timidez actuando. Quizás debería apuntarme a un grupo de teatro para superar la timidez. O simplemente ir por la vida imaginando que una cámara me está mirando.
